Saludos desde este pequeño rincón del mundo que es Galicia (España). Este blog está pensado para compartir información, experiencias y materiales para la clase de religión católica. Espero que a todos os sea de utilidad.
Gracias por vuestra visita.

27 may 2012

VISITACIÓN DE MARÍA

Dibujos para colorear de la visita de María a su prima Isabel.











EL MISTERIO DE LA VISITACIÓN

En el misterio de la Visitación el preludio de la misión del Salvador.
Juan Pablo II


En el relato de la Visitación, san Lucas muestra cómo la gracia de la Encarnación, después de haber inundado a María, lleva salvación y alegría a la casa de Isabel. El Salvador de los hombres, oculto en el seno de su Madre, derrama el Espíritu Santo, manifestándose ya desde el comienzo de su venida al mundo.
El evangelista, describiendo la salida de María hacia Judea, usa el verbo anístemi, que significa levantarse, ponerse en movimiento. Considerando que este verbo se usa en los evangelios para indicar la resurrección de Jesús (cf. Mc 8, 31;  9, 9.31; Lc 24, 7.46) o acciones materiales que comportan un impulso espiritual (cf. Lc 5, 27-28; 15, 18.20), podemos suponer que Lucas, con esta expresión, quiere subrayar el impulso vigoroso que lleva a María, bajo la inspiración del Espíritu Santo, a dar al mundo el Salvador.
El texto evangélico refiere, además, que María realice el viaje "con prontitud" (Lc 1, 39). También la expresión "a la región montañosa" (Lc1, 39), en el contexto lucano, es mucho más que una simple indicación topográfica, pues permite pensar en el mensajero de la buena nueva, descrito en el libro de Isaías: ¡Que hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que anuncia la paz, que trae buenas nuevas, que anuncia salvación, que dice a Sión:´Ya reina tu Dios´!"
Así como manifiesta San Pablo, que reconoce el cumplimiento de este texto profético en la predicación del evangelio (cf. Rom 10, 15), así también San Lucas parece invitar a ver en María a la primera evangelista, que difunde la buena nueva, comenzando los viajes misioneros del Hijo divino.
La dirección del viaje de la Virgen Santísima es particilarmente significativa: será de Galilea a Judea, como el camino misionero de Jesús (cf. Lc 9, 51).
En efecto, con su visita a Isabel, María realiza el preludio de la misión de Jesús y, colaborando ya desde el comienzo de su maternidad en la obra redentora del Hijo, se transforma en el modelo de quienes en la Iglesia se ponen en camino para llevar la luz y la alegría de Cristo a los hombres de todos los lugares y de todos los tiempos.
El encuentro con Isabel presenta rasgos de un gozoso acontecimiento salvífico, que supera el sentimiento espontáneo de la simpatía familiar. Mientras la turbación por la incredulidad parece reflejarse en el mutismo de Zacarías, María irrumpe con la alegría de su fe pronta y disponible: "Entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel" (Lc 1, 40)
San Lucas refiere que "cuando oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno" (Lc 1, 41). El saludo de María suscita en el hijo de Isabel un salto de gozo: la entrada de Jesús en la casa de Isabel, gracias a su Madre, transmite al profeta que nacerá la alegría que el Antiguo Testamento anuncia como signo de la presencia del Mesías.
Ante el saludo de María, también Isabel sintió la alegría mesiánica y "quedó llena de Espíritu Santo; y exclamando con gran voz, dijo: ´Bendita tu entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno´" (Lc 1, 41-42).
En virtud de una iluminación superior, comprende la grandeza de María que, más que Yael y Judit, quienes la prefiguraron en el Antiguo Testamento, es bendita entre las mujeres por el fruto de su seno, Jesús, el Mesías.
La exclamación de Isabel "con gran voz" manifiesta un verdadero entusiasmo religioso, que la plegaria del Avemaría sigue haciendo resonar en los labios de los creyentes, como cántico de alabanza de la Iglesia por las maravillas que hizo el Poderoso en la Madre de su Hijo.
Isabel, proclamándola "bendita entre las mujeres" indica la razón de la bienaventuranza de María en su fe: "¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!" (Lc 1, 45). La grandeza y la alegría de María tienen origen en el hecho de que ella es la que cree.
Ante la excelencia de María, Isabel comprende también qué honor constituye para ella su visita: "¿De dónde  a mí que la madre de mi Señor venga a mí?" (Lc 1, 43). Con la expresión "mi Señor", Isabel reconoce la dignidad real, más aún, mesiánica, del Hijo de María. En efecto, en el Antiguo Testamento esta expresión se usaba para dirigirse al rey (cf. 1 R 1, 13, 20, 21, etc.) y hablar del rey mesías (Sal 110, 1). El ángel había dicho de Jesús: "El Señor Dios te dará el trono de David, su padre" (Lc 1, 32). Isabel, "llena de Espíritu Santo", tiene la misma intuición. Más tarde, la glorificación pascual de Cristo revelará en qué sentido hay que entender este título, es decir, en un sentido trascendente (cf. jn 20, 28; Hch 2, 34-36).
Isabel, con su exclamación llena de admiración, nos invita a apreciar todo lo que la presencia de la Virgen trae como don a la vida de cada creyente.
En la Visitación, la Virgen lleva a la madre del Bautista el Cristo, que derrama el Espíritu Santo. Las mismas palabras de Isabel expresan bien este papel de mediadora: "Porque, apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo saltó de gozo el niño en mi seno" (Lc 1, 44). La intervención de María produce, junto con el don del Espíritu Santo, como un preludio de Pentecostés, confirmando una cooperación que, habiendo empezado con la Encarnación, está destinada a manifestarse en toda la obra de la salvación divina.

Juan Pablo II
Audiencia General
2 de octubre de 1996

Fuente: web oficial de la Santa Sede

26 may 2012

DONES DEL ESPÍRITU SANTO

Un don es un regalo. Hablar de dones del Espíritu Santo es hablar de "regalos" que nos ayudan a vivir en gracia de Dios.
Los dones son infundidos por Dios.Completan y llevan a su perfección las virtudes de quienes los reciben.
Los siete dones del Espíritu Santo son: sabiduría, inteligencia, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios.



Isaías menciona seis de los dones (falta el don de piedad):
Saldrá un vástago del tronco de Jesé,
y un retoño de sus raíces brotará.
Reposará sobre él el espíritu de Yahveh:
espíritu de sabiduría e inteligencia,
espíritu de consejo y fortaleza,
espíritu de ciencia y de temor de Yahveh. 
Isaías 11, 1-3


25 may 2012

IV PREMIO NACIONAL DE EDUCACIÓN PARA EL DESARROLLO


La Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), adscrita al Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, convoca, junto con el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, el IV Premio Nacional de Educación para el Desarrollo dirigido a centros docentes sostenidos con fondos públicos (públicos y concertados) en los niveles de educación infantil, educación primaria, educación secundaria obligatoria, educación de personas adultas, bachillerato y formación profesional.
La convocatoria tiene por objeto premiar experiencias educativas, proyectos o propuestas pedagógicas, realizadas durante el curso académico 2011-12 destinadas a sensibilizar, concienciar, desarrollar el espíritu crítico, y fomentar la participación activa del alumnado en la consecución de una ciudadanía global, solidaria, comprometida con la erradicación de la pobreza y sus causas y el desarrollo humano y sostenible.
Se premiarán 15 experiencias educativas, repartidas entre los distintos niveles educativos.
Un máximo de dos docentes responsables de cada experiencia educativa premiada viajarán a Marruecos para participar en el "Seminario de Intercambio y Formación en Buenas Prácticas en Educación para el Desarrollo" celebrado bajo el auspicio de la AECID. El seminario se celebrará entre el 26 de agosto y el 4 de septiembre de 2012 y tendrá una duración de 40 horas reconocidas como créditos de formación por el Ministerio de Educación.
Más información en: 

24 may 2012

ENVÍANOS TU ESPÍRITU

Dibujos de Fano para ilustrar el evangelio
Domingo de Pentecostés  Jn 20, 19-23
Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: "Paz a vosotros". Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: "Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo". Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos."



CATEQUESIS PENTECOSTÉS CICLO B

Catequesis para niños: Domingo de Pentecostés ciclo B (Jn 20, 19-23)
Los discípulos están reunidos con las puertas bien cerradas por miedo. Jesús se presenta en medio de ellos y les envía su Espíritu. A partir de ese momento ya no tienen miedo
El Espíritu nos da fuerzas para ser testigos valientes.



22 may 2012

COMO EL PADRE ME HA ENVIADO...

Domingo de Pentecostés ciclo B (Jn 20,19-23)
... Jesús repitió: Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo. Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: Recibid el Espíritu Santo...


Dibujos de Fano (Diócesis de Málaga)